
Ayer conocí a una anarquista. Comenzó todo bien hasta que le pregunte si tenia resentimento. Para contarles, la mina tenia una ideologia tan pesimista, tanto rencor contra la humanidad, que nos odiaba a todos. A ti, a mi, a mi familia, y podria dudar si era el mismo caso con su familia. La mujer esta me hablaba de que habia que destruir todo, porque no era suyo. Porque no era para ella. Desde destruir las casas de sus amigos, a destruir las calles, etc. Por que? porque ella no estaba contenta con nada... porque en vez de ser tan luchadora como sus viejos ella decide sumirse en la pobreza y prefiere quedarse ahi esperando a que todos nos volvamos unos mas de su pensamiento y debamos darle lo que necesita. Y asi no se logra. hay que primero tener las ganas de ganarle a todo lo que le impide ser una persona feliz. Se ahogaba con su discurso, y creia que la gente debía regalar sus bienes. Que para poder ayudar uno tenia q sufrir como a quien ayudaba, cuando en realidad para ayudar uno debe estar más capacitado sino termina siendo un círculo vicioso. Cuestionaba todo, y ni ella se creia el cuento, porque decia que igual no podía dejar de consumir el capitalismo. Que estaba en todas partes, y les aseguro que si se nos hubiera dado la gana de preguntarle si ella regalaria todo, todo por los que sus viejos han luchado, se han ganado con esfuerzo, a la mina se le habria caido el muro de cartón que tenía.
Era tanto el odio, que celebrando un cumpleaños, la mina pensó en robar. Pensó en desquitar su odio contra quienes compartia. Un judas en la mesa, un infeliz. No me gustó, de hecho me terminó asqueando con esto último y ya cuando entendio que no la soportabamos se fue.
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